sábado, 12 de noviembre de 2011

INCUBACION

MANEJO DE LA INCUBACION


            La gran ventaja reproductiva de las aves sobre los mamíferos, es que el desarrollo del embrión puede producirse sin la intervención de la madre, gracias a los nutrientes contenidos dentro del huevo y a fuentes externas de calor y humedad.
           
Esto hace que el desarrollo embrionario de las aves sea mucho más rápido que el de los mamíferos, esto se debe a que están bien adaptados para vivir dentro del huevo.
           
Si bien la incubación puede ser realizada de manera natural por la propia gallina clueca, la gran ventaja, reiteramos está dada por la incubación artificial, que utiliza incubadoras con capacidad que varía de cientos a miles de huevos. El sistema natural solo tiene uso en la cría casera, siempre que se tengan aves criollas que aún conserven la aptitud para incubar, “cloquera”. Las razas y cruzas modernas han sido seleccionadas para producir mayor cantidad de huevos y no se encluecan.
           
Por lo expuesto, preferentemente nos ocuparemos del sistema artificial, mediante incubadoras eléctricas, que son las más adecuadas para llevar adelante el proceso a cargo de multiplicadores o proveedores de Negra y Rubia INTA.

            Solo en el caso, que la provisión de energía eléctrica pueda ser precaria, debería recurrirse a las incubadoras cuya fuente de energía sea el gas. En éstas últimas, la circulación del aire es natural, los huevos se disponen en un sólo plano horizontal, por ello son de capacidad reducida, entre 100 y 600 huevos ( en este tipo la temperatura es de 103º F ó 39ºC).

            Las modernas plantas de incubación, utilizan máquinas con ventilación forzada, con controles automáticos de temperatura, humedad y volteo de los huevos, (en este tipo la temperatura es de 99 ºF ó 37,5ºC).

            En conclusión existen actualmente en el mercado dos tipos de incubadoras cuyas diferencias podemos verlas en el siguiente cuadro:









Incubadoras horizontales
Incubadoras verticales
Posición del huevo
Horizontal
Vertical
Distribución del calor
por radiación
por convección
Volteo
a 180º recibiendo calor de un solo lado
a 90º y el calor es envolvente (*)
Capacidad
entre 100 y 180 huevos (poca capacidad)
miles de huevos (gran capacidad)
Tipo de carga
única  (**)
continua (***)

  (*)  Debido a la presencia de un ventilador que distribuye el calor producido por la resistencia en todo el recinto.
(**) Solo se carga cada 21 días ya que por lo general se incuba y nacen en el mismo lugar.
(***)  Como poseen gran capacidad y la incubadora está separada de la nacedora la carga es escalonada a través del tiempo, por lo tanto los nacimientos también son escalonados.



            Debido a la circulación de aire que existe en las incubadoras verticales la temperatura es homogénea en los distintos puntos del interior situándose en  37,5 ºC ó 99,7ºF. En las horizontales al no existir ese movimiento de aire la temperatura tiende a estratificarse dentro del recinto y por eso es mayor en la parte superior y va descendiendo a medida que nos alejamos de la fuente de calor.

La temperatura es de 39 ºC sobre la superficie de la masa de los huevos pero un poco más abajo la temperatura desciende a 37,5 ºC, exactamente en el interior y centro mismo del huevo.

Manejo y desinfección del huevo de incubar


            Para obtener buenos nacimientos con pollitos sanos, es fundamental el cuidado que se presta a los huevos desde que son puestos por la gallina, hasta que se colocan en la incubadora. Esto es así, ya que cuando el huevo sale del oviducto de la hembra ya tiene un embrión en su interior; si bien el desarrollo del mismo está detenido o latente, existe y es menester protegerlo.

            En el manejo del huevo debemos de tener en cuenta los siguientes factores:
* Recolección  * Desinfección  * Conservación  * Peso del huevo  * Precalentado*

Recolección


- Los huevos deben retirarse de los nidos cuatro veces por día en maples limpios.
- Mantener el material que cubre el nido, muy limpio en todo momento.
- Separar los huevos que han sido puestos en el suelo, los que están sucios o rajados.
- Mantener la cama seca, las patas sucias pueden contaminar los huevos y el material del nido.
- Mantener las gallinas fuera de los nidos durante la noche para evitar que los deshechos fecales ensucien los nidos.
- Mantener lo más bajo posible el nivel de polvillo en el galpón, niveles altos de polvillo adhieren gran cantidad de bacterias en la superficie de la cáscara.
No deben poner a incubarse los huevos rotos, rajados o fisurados, sucios y los deformes.

Desinfección


- Una vez recogido el huevo, se lo desinfectará mediante fumigación con formol y permanganato de potasio, para reducir el número de bacterias adheridas a la cáscara. Para prevenir la penetración de las mismas, la fumigación debe efectuarse dentro de las primeras horas de haber sido puesto por la gallina.
- La dosis sugerida por metro cúbico es de:

50 cm3 de formol al 40% y 20 gr de permanganato de potasio; tiempo de exposición 20 minutos.

            Para fumigar hasta 200 huevos, será suficiente una caja de cartón de 35x70x30 cm de alto, bien hermética que cubra 2 pilas de 4 maples de huevos. Para este volumen solo hacen falta 5 cm3 de formol y 2 g. de Permanganato de potasio.
           
Forma de uso: el calor necesario para producir gas a partir del formol se logra cuando se mezcla con permanganato de potasio (KMNO4). Ponga los gramos necesarios de P.K. en el fondo de un recipiente preferentemente enlozado, colóquelo dentro de la incubadora y agregue el formol. Cierre la puerta rápidamente y abra para ventilar transcurridos 15 a 20 minutos. Precaución: nunca agregar el permanganato al formol, se produce fuerte reacción exotérmica. El gas se genera en pocos segundos, evite inhalarlo.

Conservación


- La cámara de almacenamiento debe tener una temperatura comprendida entre 13 ºC y 15º C, con una humedad relativa entre 75% y 80%. Si bien la fertilidad e incubabilidad puede prolongarse hasta 10 días después de puestos los huevos, es recomendable incubarlos una vez por semana, lo que permitirá alcanzar niveles de eclosión cercanos al 80 - 85%. Los huevos deben colocarse con la cámara de aire hacia arriba, extremo obtuso.

            La humedad y temperatura de conservación dependen del tiempo en que se van a conservar los huevos. Esto lo vemos en la próxima tabla:





Días de almacenamiento
Temperatura ºC
Humedad  %
De 1 a 3 días
 17 a 20
70 a 75
De 4 a 7 días
14 a 17
 75 a 80
De 8 a 14 días
 11 a 14
80 a 85
La temperatura de conservación nunca debe ser superior a 21 ºC ya que se considera que por sobre esta temperatura comienza el desarrollo embrionario y esto es justamente lo que se quiere evitar durante el almacenamiento.

Peso del huevo

            - Generalmente se establece un peso mínimo de 52 g., los huevos comprendidos entre 55-60 g son los que producirán pollitos de primera calidad. Los huevos menores a este peso darán pollitos muy pequeños, que al ser débiles deben criarse en forma separada, de lo contrario pocos sobrevivirán. Los huevos muy grandes y los "doble yema" no deben embandejarse.

Precalentado


            - Para evitar el sudado de los huevos cuando se introducen fríos en incubadora, es conveniente durante las 12 horas previas, mantenerlos a 23-24 ºC. De esta manera se evita la oclusión de los poros de la cáscara, lo que puede provocar mortalidad embrionaria temprana.
            Cuando el tiempo de almacenado fue superior a los 14 días el precalentamiento debe ser de 15 a 20 horas a temperatura de 20 ºC y 80 % de humedad relativa.


PROCESO DE LA INCUBACION


            Incubar es poner un huevo embrionado en el ambiente adecuado para su  desarrollo
La duración del período de la incubación de los huevos fértiles de gallina es de 21 días. El proceso se divide en dos fases:

            * fase de incubación: abarca desde el inicio hasta el día 18
            * fase de nacimiento:  comprende los 3 últimos días
            Una vez definido el tiempo que va a durar la incubación y las dos fases que comprende debemos definir los parámetros óptimos en cada una de estas fases. En orden de importancia tenemos:

Temperatura


En la etapa de incubación 
            La incubadora trabaja normalmente a una temperatura de 99,7ºF. En general vienen equipadas con un segundo sistema de control, que opera en casos de falla del primero cortando a 100,2 ºF. Si la temperatura sobrepasa este último registro se producen efectos nefastos sobre el embrión. La forma de medir la temperatura es utilizar un termómetro de precisión.

En la etapa de nacedora
            La temperatura debe ser la misma, sin embargo en esta etapa hay una mayor incidencia de los embriones como fuente de calor, al punto que en verano hay que aumentar la ventilación, para evitar que aún con las resistencias apagadas, la temperatura exceda los 100.2 ºF.

            Es necesario tener presente, que un huevo de primer día de incubación libera sólo 0,4 gramos-calorías por día , al día 21, 90 gramos-calorías por día.

Humedad relativa


En la etapa de incubación
            La misma se determina por método indirecto, que consiste en observar la relación entre la temperatura del termómetro del bulbo seco con la temperatura que tiene el termómetro de bulbo húmedo. Cuando este último marca 86 ºF en la incubadora, la humedad relativa es de 65%, registro ideal para la fase de incubación.

En la etapa de nacedora
            La humedad debe elevarse a 75-80% para evitar posibles adherencias del pico y cuello con la cáscara, brindándole mayores posibilidades para “romper” la cáscara. En las últimas 8 horas se reduce la humedad a 40% para favorecer el secado del plumón.

Volteo


En la etapa de incubación
            El huevo se voltea con una frecuencia mínima de 3 volteos diarios aproximadamente. Siempre en número impar de veces para que no pasen dos noches en la misma posición. De no efectuarse el embrión tiene una alta probabilidad de pegarse a las membranas internas del embrión y de producirse una elevada mortalidad embrionaria por mal posición de los embriones.

En la etapa de nacedora
            En esta etapa los huevos quedan en posición horizontal y no deben voltearse.

Ventilación

En la etapa de incubación
            La ventilación es imprescindible para mantener un correcto balance de oxígeno-dióxido de carbono. El embrión es un organismo en crecimiento por lo tanto consume oxígeno y elimina a través de la cáscara dióxido de carbono. La cantidad de oxígeno debe ser del 21%. Al aumentar la altitud sobre el nivel del mar, disminuye el oxígeno del aire, por sobre los 1500 m. de altura es conveniente incorporar oxígeno a la incubadora.
El nivel de dióxido de carbono debe oscilar en 0,4 - 0,6 %.

En la etapa de nacedora
            Son los mismos valores que en la etapa anterior. De no respetarse se vería seriamente comprometido el nacimiento.
Las incubadoras según el tipo y tamaño pueden disponer de compartimentos separados para ambas fases. Es el mejor sistema pues permite la eficiente limpieza de la cámara de nacimientos conocida vulgarmente como “nacedora” al término de cada incubación.


Fumigaciones en incubadora-nacedora


            Para realizar la fumigación se utiliza la combinación de 15 g. De permanganato de potasio y 30 cm3 de formol al 40% por metro cúbico, por espacio de 20 minutos y con el máximo de humedad.

            Debe tomarse la precaución de no fumigar embriones de 24 a 96 horas de desarrollo. Aconsejamos una primera fumigación a las 12 horas de puestos los huevos a incubar y la segunda cuando comienzan a nacer los pollitos. 


Análisis de los nacimientos


            Determinar el momento adecuado para sacar los pollitos de la nacedora es algo que se adquiere con la práctica, sin embargo hay algunas reglas que se pueden aplicar en las primeras incubaciones.

Estas son:
            - cuando por lo menos el 90% de los pollitos está seco, los restantes terminan de secarse en las cajas.
            - Nunca después de cumplir 21 días y medio de incubación, o 36 horas después de haber nacido el 10% de pollitos.
           
Luego de retirados los pollitos de las bandejas de la incubadora, se tomará una muestra, 25% de los huevos que no eclosionaron, se abrirán para distinguir los embriones muertos tempranamente (de 1 a 5 días); los tardíos (6 a 17 días); y los muertos en la nacedora entre el día 18 al 21 de incubación.

Hay que tomar en cuenta que aquellos pollitos nacidos y que por alguna razón son retenidos en la planta de incubación más de 24 horas, pierden entre el 12 y 22% de su peso inicial.

            La mortalidad embrionaria no es pareja durante los 21 días que dura la incubación. Por el contrario aparecen máximos bien definidos aunque los resultados de la misma sean excelentes.

            El pico principal de mortalidad, alcanza al 50% del total, es durante el cambio de respiración (de alantóidea a  través de la membrana a pulmonar) y esto se produce durante el día 18 que es el momento del pasaje a nacedora.

            El otro pico se produce al inicio de la incubación, día 2 ó 3, aquí se produce el 30% aproximadamente de las muertes embrionarias totales. La razón principal es que se está produciendo el modelado inicial del embrión.

            El último pico y menos importante es cuando se pone en funcionamiento el riñón definitivo y coincide con el día 13 de incubación, aquí se produce el 20% restante.





















SINTOMAS
POSIBLES CAUSAS
Huevos claros
Infecundidad; mortalidad embrionaria precoz; conservación muy prolongada; mal transporte
Embriones muertos durante la 1º  semana
Reproductores enfermos o mal alimentados; temperatura de incubación muy alta o muy baja; huevos viejos; manejo brusco de los huevos
Mancha germinal muerta
Temperatura errónea; escasa cantidad de oxígeno; deficiente alimentación de los padres.
Embriones   muertos entre el 8vo. al 19 avo. día
Reproductores con deficiencia en la alimentación o enfermos; temperatura de incubación inadecuada; volteo insuficiente de los huevos; exceso de CO2 por mala ventilación; cortes de corriente eléctrica; genes letales.
Mortalidad durante la eclosión
Huevos transferidos tarde a las cámaras de nacimiento; humedad demasiado baja; cámaras abiertas durante los nacimientos.
Cáscaras picadas sin llegar a la eclosión
Enfermedades; genes letales; ventilación insuficiente; temperatura alta o humedad baja los días 20 y 21
Pollitos que están formados pero no pican y no tienen vitalidad
Defectos de volteo; deficiencias de temperatura;  predisposición hereditaria
Yema del huevo sin absorber
Temperatura alta o fluctuante; humedad muy baja
Pollitos muertos con mal olor
Infección umbilical
Pollitos con escasa formación de plumón
Temperatura alta; humedad baja
Pollitos lisiados (dedos torcidos, pico cruzado, etc.)
Temperatura alta
Pollitos extraordinariamente amarillos
Excesiva desinfección con formalina
Eclosión anticipada
Temperatura de incubación excesiva
Eclosión retrasada
Temperatura demasiado baja; ventilación deficiente; humedad elevada
Pollitos pegajosos, albumen pegado al plumón
Temperatura de incubación excesiva; humedad en eclosión demasiado baja; paso a la cámara de nacedora tarde; huevos viejos
Pollitos débiles
Temperatura en eclosión demasiado alta; condiciones sanitarias precarias; ventilación insuficiente
Pollitos pequeños
Huevos pequeños; humedad demasiado baja
Pollitos deshidratados
Humedad muy baja; excesiva permanencia en las cámaras de nacimiento
Ombligo mal cicatrizado y húmedo
Onfalitis (colibacilosis). Falta de higiene en las incubadoras o en la sala de incubación.


INDICES DE INCUBACION
            La importancia de conocer estos índices, es para analizar con sentido crítico los resultados de incubación.

            Si la fertilidad es inferior al 82%, debemos revisar el manejo del plantel, su alimentación y la correcta proporción de machos y hembras, que influyen notoriamente sobre la fertilidad.

            En cambio si la incubabilidad es inferior al 88% será necesario corregir el funcionamiento de la incubadora. Pues alteraciones en la temperatura, humedad y ventilación afectan la eclosión de los embriones.

            En resumen, debemos considerar fertilidad e incubabilidad como entidades separadas, pues solo así podremos orientar mejor la determinación de las causas de bajos índices de nacimientos.
Los resultados obtenidos al finalizar la incubación se puede medir de dos maneras:
1.- Número de pollitos nacidos expresado en porcentaje de huevos puestos a incubar
2.- Número de pollitos nacidos expresado en porcentaje de huevos fértiles.

El primer índice es el más simple, pues basta con contar los pollitos nacidos:

            1.- Número de pollitos nacidos x 100   =  % Nacimiento 
                        Huevos puestos a incubar

Lo normal es obtener entre 75% y 80%
            Para obtener el segundo índice, previamente es necesario, el día 18 al pasar los huevos a la nacedora, revisarlos ovoscópicamente. Se retiran  y cuentan los huevos claros o infértiles:

            Número de huevos fértiles x 100  = % Fertilidad     
              Número de huevos puestos   

             2  =  Número de pollitos nacidos   x  100     =   % Incubabilidad
                         Número de huevos fértiles













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